Cuarentena obligatoria en el país: quiénes están exceptuados

Tras reuniones con los gobernadores, el presidente Alberto Fernández dio un discurso al país en cadena nacional en el que dio a conocer un Decreto de Necesidad y Urgencia por el que se dicta desde las 0 horas de este viernes el «aislamiento social preventivo obligatorio», hasta el 31 de marzo inclusive.

Los principales alcances del aislamiento social preventivo obligatorio en torno a la pandemia del coronavirus establecen, del 20 al 31 de marzo, que las personas deberán permanecer en su residencia habitual o en la residencia en que se encuentren hoy a la media noche.

Se prohíbe la libre circulación (con controles en rutas y espacios púbicos).

El aislamiento sólo permite desplazamientos mínimos e indispensables (supermercado, farmacia, ferretería, veterinaria, comercio de proximidad).

Están exceptuadas del aislamiento: Salud, Seguridad, Defensa, Migraciones, Bomberos, autoridades superiores del Estado, Justicia (mínimo), diplomático.

También las personas que asistan a otras personas, comedores escolares, comunitarios y merenderos.

Los que forman parte de servicios de comunicación audiovisual, prensa.

Las industrias de alimentación, limpieza, medicamentos, producción agropecuaria, lavandería, petróleo y obra pública.

El transporte público urbano (larga distancia y cabotaje, no).

La recolección de residuos, y servicios públicos básicos.

El transporte de carga. Estaciones de servicios. Servicios postales. Cajeros automáticos.

En tanto, Fernández dijo que sería implacable en las medidas de control y de sanción, y también se dio a conocer un mensaje a los argentinos.

La carta dice lo siguiente.

Querido pueblo argentino:
El mundo atraviesa una amenaza. Y la Argentina también está en riesgo. La pandemia del Coronavirus se expande a gran velocidad en muchos países. Es el problema de salud más grave que hemos tenido en toda nuestra vida democrática.

Acabo de decretar el aislamiento social, preventivo y obligatorio para toda la población.

Una decisión excepcional en un momento excepcional.

Nuestra máxima responsabilidad es proteger a la sociedad argentina. Por eso, después de escuchar a los expertos, las fuerzas políticas, a los gobernadores he decidido:

Restringir la circulación. Cada uno y cada una se quedará en su propia casa. Nadie tiene que entrar en pánico. Necesitamos serenidad. Pero todos deben asumir la responsabilidad de cumplir con la obligación de aislarse. Todos podrán proveerse en los comercios de cercanía de la alimentación, de los medicamentos y de los artículos de higiene y limpieza. Quienes concurran a esos establecimientos deben recordar guardar las distancias mínimas.

He decidido adelantar el feriado del 2 de abril, un día tan importante para nuestro país, al 31 de marzo. Ese día culminará un aislamiento temporario que comenzará a las 12 de la noche de hoy.

La circulación estará restringida tanto en las rutas nacionales como dentro de las ciudades de todo el país. Sólo se permitirán traslados por cuestiones excepcionales, además de toda la circulación que continuará para garantizar la producción imprescindible, el abastecimiento, los servicios de salud y todos los servicios esenciales. Se mantendrá el transporte público de pasajeros sólo para uso de quienes están exceptuados de cumplir el aislamiento. Se mantendrá el sistema de cajeros electrónicos y el traslado de caudales.

Desalentaremos que la gente se suba a automóviles y circule por la vía pública. Se harán verificaciones y constataciones sobre los motivos por los que cualquier persona o automóvil está transitando. Quien no pueda justificarlo será sancionado.

La evolución de la situación será evaluada por expertos, sociedades científicas y el gobierno de modo constante. Nos manejamos con la sabiduría de ese dicho popular que dice: “más vale prevenir que curar”.

Todas las medidas más temprano que tarde.

En los últimos diez días nos hemos anticipado tomando unas 30 medidas y acciones clave para abordar esta crisis, reducir la velocidad de los contagios, para reforzar el sistema de salud, atender a los trabajadores, jubilados y grupos más vulnerables, proteger a las Pequeñas y Medianas Empresas.

Todas estas medidas también han sido complementadas por disposiciones de intendentes, gobernadores, empresas privadas, organizaciones sindicales, organizaciones no gubernamentales y voluntariado en general, que apuntan a dos frentes prioritarios: garantizar al máximo posible la salud pública de la población. Y mitigar los efectos sociales y económicos adversos sobre la producción.

La lucha contra la expansión del Coronavirus tiene en todo el mundo a dos protagonistas: al Estado y a las poblaciones. El compromiso de los ciudadanos y ciudadanas es decisivo, ya que está científicamente comprobado que el seguimiento de las recomendaciones de higiene y aislamiento impactan significativamente en el crecimiento o no de la cantidad de contagios.

En esta pandemia cuidarnos es aislarnos. Reducir al máximo el contacto social y la circulación.

Es una lucha contra un enemigo invisible, para salvar vidas.

Si la sociedad fuera indiferente ante esta amenaza, según los científicos la mayoría de los argentinos se contagiaría de coronavirus.

Ante esta crisis no hay lugar para actitudes individualistas, necesitamos mantener el distanciamiento social evitando salir de nuestras casas. Ninguna medida logrará el impacto que deseamos si no se comprende la necesidad de cumplir las recomendaciones y esta nueva normativa. Ante esta amenaza somos co -responsables. Nuestro destino depende de cada uno. Y de todos.

Los estoy convocado a todos a extremar su propia responsabilidad. Mi propia responsabilidad es garantizar que el Estado cuide la salud y la vida de los argentinos.

Por eso, las fuerzas de seguridad harán cumplir estrictamente toda la normativa vigente para proteger a toda la población argentina. Con aquellos que pongan en riesgo la salud de los argentinos, el Estado será implacable. Haré cumplir la ley con rigor para salvar vidas. Seremos muy estrictos en asegurar que cuidamos a nuestra gente.

En Argentina todavía estamos a tiempo de evitar que esta pandemia sea incontrolable. Para eso necesitamos el compromiso de todos. El mensaje es claro: menos traslados, menos contagios. Menos contacto, menos contagio. Cuidémonos entre todos y todas. Vamos a ser extremadamente responsables.

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