Domingo 30 de noviembre de 2025

El Congreso como caja de resonancia: una exposición antivacunas sin evidencia que desató críticas masivas

Legisladores, entidades médicas y especialistas repudiaron el evento impulsado por la diputada del PRO Marilú Quiroz, donde se promovieron teorías sin sustento científico y demostraciones insólitas que ponen en riesgo la confianza pública en las vacunas.

Viernes 28 de noviembre de 2025

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En el Anexo de la Cámara de Diputados se realizó este jueves una polémica jornada antivacunas que generó rechazo inmediato de la comunidad científica y de sectores legislativos. La actividad, habilitada por el presidente de la Cámara baja Martín Menem y organizada por la diputada del PRO Marilú Quiroz, instaló cuestionamientos hacia las campañas de inmunización contra el Covid-19 y propagó afirmaciones desacreditadas sobre supuestos efectos magnéticos provocados por la vacunación.

Difundida bajo el título “¿Qué contienen realmente las vacunas Covid-19?”, la exposición se extendió por más de cinco horas y se desarrolló en paralelo a reuniones de comisión de Salud y Ciencia, lo que intensificó el malestar dentro del propio ámbito parlamentario. La iniciativa fue señalada como un acto irresponsable por su potencial para alimentar la confusión social y debilitar la política pública de inmunización.

Una puesta en escena para negar la evidencia

La diputada chaqueña Marilú Quiroz abrió la jornada asegurando que el encuentro era “un puntapié inicial” para avanzar en cambios sobre la obligatoriedad de la vacunación y para “profundizar” en lo que fue inoculado durante la pandemia. Desde ese punto, la exposición dio espacio a referentes reconocidos por difundir posturas antivacunas, muchos de ellos con antecedentes de desinformación.

Uno de los episodios más cuestionados tuvo como protagonista a la licenciada en biotecnología Lorena Diblasi. En un intento de “demostrar” efectos físicos vinculados a la vacunación, presentó a un hombre de torso desnudo que afirmaba experimentar magnetismo tras recibir la vacuna contra el coronavirus. “Me gustaría saber qué tienen para decir los médicos”, lanzó Diblasi desde el escenario. La escena fue replicada en redes, pero no estuvo acompañada de evidencia científica ni de controles técnicos.

Entre los oradores también figuraron el oftalmólogo Oscar Botta —integrante del grupo Médicos por la Verdad— y la médica Viviana Lens. Ambos han sido desmentidos en reiteradas oportunidades por especialistas en salud pública, quienes ratifican que no existen pruebas que vinculen causalmente las vacunas con fenómenos magnéticos ni con trastornos neurológicos.

Autorización política y repudio dentro del Congreso

El evento fue autorizado por Martín Menem, pese a que un grupo de diputados había solicitado su cancelación al considerarlo una amenaza directa al esfuerzo sanitario desplegado durante la pandemia. La simultaneidad con debates técnicos en comisiones alimentó la indignación de legisladores que denunciaron que la charla difundía afirmaciones carentes de respaldo científico.

La reacción de las sociedades científicas

Antes del comienzo de la exposición, varias entidades profesionales —entre ellas la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica (SADIP), la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE), la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) y la Sociedad Argentina de Pediatría— enviaron un pedido formal a Menem para que impidiera la actividad.

En el documento, las organizaciones alertaron que el encuentro “inducía al negacionismo científico” y carecía de evidencia validada, lo que podía provocar un daño directo a la percepción pública sobre la vacunación. “Es fundamental cuidar la confianza pública en las vacunas y en las políticas de Salud Pública”, subrayaron desde SADIP.

SAVE advirtió además que este tipo de eventos ocurre en un contexto crítico: las tasas de vacunación han caído de forma alarmante y enfermedades controladas —como sarampión o coqueluche— vuelven a emerger como amenazas sanitarias. Según el comunicado, la difusión de mensajes falaces “favorece la vacilación vacunal” y expone a la comunidad a patologías que pueden causar muertes, secuelas graves o cánceres prevenibles.